Ir al contenido

 Emilio 

Reato

Artista


Blog   Catálogo

Acerca de Emilio

Emilio Reato pinta imágenes que parecen haber salido de un recuerdo que no puedes enfocar del todo. Es un pintor argentino que trabaja en óleo sobre lienzo y dibujo, y lo que hace con ellos es un poco inusual: toma escenas y objetos cotidianos y los organiza de maneras que no esperabas, hasta que algo familiar comienza a sentirse extraño. No es un truco, es simplemente cómo mira las cosas. Mezcla memoria, ironía y un poco de extrañeza para jugar con la forma en que ensamblamos lo que vemos.

Todo ese mundo tiene un origen lejano. Antes de que alguna vez se considerara a sí mismo un artista, Reato ya llevaba dentro de él un archivo de imágenes: los enormes cielos de la pampa de Buenos Aires, los sellos que llegaban de Italia, los dibujos técnicos, los santos en la iglesia, el taller de carpintería de su padre. Todo eso todavía aparece en su obra, a veces de manera clara y a veces solo como un eco. Es una imaginería folclórica argentina filtrada a través de una sensibilidad que nunca termina de cerrar las cosas.

Su proceso tiene algo de descubrimiento. Las pinturas tienden a comenzar con una imagen encontrada, un dibujo rápido, un recuerdo, una conexión inesperada entre cosas que no tenían razón para estar juntas. Reato deja que esas relaciones afloren por sí solas y no cierra la imagen demasiado pronto; quiere que la pintura mantenga algo abierto, no completamente resuelto desde el principio. Por eso protege el humor y la ambigüedad, incluso cuando le cuestan tiempo o aprobación, nunca le interesó hacer imágenes que sean del agrado del público o predecibles.

Vivir con una de sus piezas es una relación que sigue cambiando. No se agota después de la primera mirada. Con el tiempo, notas detalles que no estaban allí antes, el humor aparece cuando menos lo esperas, ciertas tensiones se revelan lentamente. Por eso funciona mejor en espacios donde hay tiempo para realmente mirar, no solo para pasar de largo. La primera impresión tiende a ser curiosidad, esa extraña sensación de familiaridad, como si hubieras visto esto en algún lugar antes, incluso si no puedes decir dónde.

Detrás de esa aparente ligereza hay un verdadero arte. Reato se formó en la Escuela de Artes Visuales de Luján y continuó estudiando en talleres con maestros como Claudio Caveri, de quien adoptó una forma humanista de ver la cultura y el espacio. Ha expuesto en galerías y museos en Argentina y en el extranjero, y su obra se encuentra en colecciones privadas e institucionales. Según su propio relato, ha recibido más de sesenta premios, entre ellos el Gran Premio de Honor en el Salón Nacional de Dibujo y el Primer Premio en el Salón Manuel Belgrano de Pintura. Nada de eso pesa sobre la obra, pero explica la facilidad con la que se deja jugar.


Él sigue desarrollando nuevas series en torno a las mismas cosas que siempre lo han movido: la pintura, la memoria visual, la cultura popular. Y todavía trabaja de manera colectiva, con Constructores de Fuego, porque ve el arte como algo que se piensa y se construye con otros, no solo en soledad en el estudio. Lo que quiere que te lleves es simple: que incluso las imágenes más ordinarias pueden contener misterio, memoria y una extraña clase de poesía.




Entrevista